Videre - Clinica de Ojos

La importancia de los estudios preoperatorios en la cirugía refractiva

Escrito por VIDERE | 19/10/2019 07:00:00 PM

Avalado por Médicos del Consejo Mexicano de Oftalmología y por Miembros del Consejo Americano de Oftamología (ASCARS).

Desde su aparición, la cirugía láser ha probado ser uno de los métodos más cómodos para corregir los defectos refractivos más comunes (miopía, hipermetropía y astigmatismo). Los avances en la tecnología y en los métodos empleados ha ayudado a consolidarla como uno de los procedimientos menos invasivos y más seguros en la actualidad.

Avalado por Médicos del Consejo Mexicano de Oftalmología y por Miembros del Consejo Americano de Oftamología (ASCARS).

Lo que no ha cambiado es la cantidad de cuidado que se debe tener ante cualquier paciente antes de proceder con una intervención ocular, por ello los estudios preoperatorios son indispensables para que el médico conozca el caso del paciente y le informe de las características particulares de su caso. Los estudios preoperatorios sirven para determinar qué técnica quirúrgica es la más adecuada para garantizar un resultado acorde a las expectativas del paciente y médico.

El cirujano determina la mejor manera de proceder a partir de las cualidades de cada ojo, pues se pueden distinguir entre diferentes métodos para proceder. En la cirugía láser existen las técnicas LASIK y PRK, cada una con ventajas que pueden resultar útiles según el caso. Por su parte, la cirugía intraocular puede ser de lentes fáquicas o pseudofáquicas, de tipo ICL, y monofocales o multifocales.

Para saber cuál de todas las posibles opciones es la mejor, el oftalmólogo realiza una exploración general para evaluar el estado del aparato ocular con la finalidad de conocer si dicho ojo es apto para una intervención. Algunas de las pruebas a las que se somete el ojo son:

  • Anamnesis: conjunto de datos médicos que conforman el historial del paciente. Motivos de la consulta, antecedentes personales y familiares, condición física general, etc.
  • Evaluación de la agudeza visual (con y sin corrección)
  • Evaluación de la refracción: medición del defecto refractivo en dioptrías. Sirve para determinar los resultados sobre los cuales se trabajará en la intervención. Se mide a partir de dos métodos, el objetivo (mediante retinoscopía o refractómetro) y el subjetivo (se colocan frente al paciente lentes de diferentes con el fin de que éste evalúe cual corrige mejor su visión), que a menudo son complementarios.
  • Topografía corneal: examen detallado de la superficie corneal para buscar irregularidades o deformaciones.
  • Medidas como la biometría (medición de la longitud axial del globo ocular en el caso de requerir lente intraocular) y del diámetro pupilar (medición del tamaño de la pupila).

La intención es la evaluación global del estado físico y psíquico del ojo, lo que permite tener en cuenta factores que podrían influir en los resultados de una cirugía.

Los estudios preoperatorios también son el momento ideal para que el paciente resuelva todas las posibles dudas que surjan en este proceso. Es importante acudir a médicos o clínicas certificadas, que pongan a disposición del público toda la información y se dirijan al paciente con total ética y honestidad. Desconfía de las soluciones mágicas y atiende con profesionales que le den la debida importancia a los estudios preoperatorios.